Tomada por Gonzalo Quijada
Caridad para Verano
El sale muy temprano,
toca con sus rayos mis ojos,
la oscuridad se desvaneció,
es hora de levantarse.
El hambre maldito
que nace desde mi estómago,
y ruge con fuerza,
reclama su desayuno.
¿Un pedazo de pan?
Un corazón noble se acerca,
trae consigo una bolsa,
mi emoción se derrama,
cae sobre mis mejillas;
hay bondad en el hombre.
Todavía hay esperanza.
Gonzalo Quijada

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