jueves, 7 de julio de 2011

Indigentes, sumergidos en la oscuridad de las calles.

El problema de la indigencia es sumamente complejo, ya que no resulta sencillo reinsertar en la sociedad a personas que llevan tiempo viviendo en la calle, sin vínculos familiares y, probablemente, con trastornos mentales o adicciones severas al alcohol y las drogas. Una aproximación a lo complejo del tema de la reinserción de esta población lo puede ilustrar las propias estadísticas de la fundación Techo. Según  la fundación, de unas 407 personas captadas en la calle en 2006,182 fueron evaluadas, 50 acogidas en el centro de atención que tiene la fundación, 23 de ellos referidos a algún centro especializado según la necesidad de la persona y 16 entraron en un programa de inserción laboral. Es decir, de cada 100 indigentes en promedio sólo nueve fueron “sacados” de la calle.
Aún  cuando el reto de reducción, de las  personas en situación de calle es enorme, ensayarse formas creativas de atención de este problema social. Para ello, hay que obtener no sólo el gran objetivo de reinserción social o que una parte de estas personas  vuelvan a tener un hogar, sino que deben procurarse simultáneamente dos objetivos alternativos que consiste en que estas personas vivan “con el máximo de dignidad posible en la calle “y, en segundo lugar, prevenir la situación de la calle combatiendo el abandono familiar, así como el resto de las causas asociadas a la indigencia.

Sofía Cazaux.

No hay comentarios:

Publicar un comentario